Manos a la obra. 

No esperes una palmadita en la espalda y quete digan que podes hacerlo. 

Si realmente crees, ¿por qué necesitas algo?

Si estás viendo las señales que siguen, ¿por qué no creer y recibirlas todas hoy?

Tenes que mantenerte concentrado.

Esta publicación es solo para suscriptores de pago

Regístrate ahora y actualiza tu cuenta para leer la publicación y acceder a la biblioteca completa de publicaciones solo para suscriptores de pago.

Regístrate ahora ¿Ya tienes una cuenta? Iniciar sesión