Todo se reduce a quién crees que eres. Con quién te identificas.

Entonces, cuando vayas a meditar, cierra los ojos y elimina el mundo exterior. Es sólo esta oscuridad. Esta área sagrada de la Creación. Este lugar es donde puedes evocar imágenes y palabras que quieres escuchar o lo que no quieres escuchar y ver. 

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