El entero mundo natural está construido sobre la ley. Aun así, entre la oración y su respuesta no vemos tal relación. Sentimos que Dios podría responder o ignorar nuestra oración, que nuestra oración podría embocarle o errar al blanco. La mente todavía no está dispuesta a asumir que Dios se somete a sí mismo a sus propias leyes. ¿Cuánta gente cree que hay una relación de causa y efecto entre la oración y su respuesta?

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